Este proyecto lo llevamos con diseños de cocina Arrital, una de las marcas italianas de referencia. Queríamos una cocina que siguiera la línea de la vivienda, moderna, serena y abierta al jardín. Apostamos por blanco mate y roble claro para mantener la armonía de todo el conjunto.
Optamos por una cocina lineal para conservar una lectura limpia con salón y comedor. Concentramos el trabajo en una pared larga con alacenas, encimera continua y zona de cocción centrada. Los grandes ventanales refuerzan la continuidad interior–exterior y llenan el espacio de luz natural.
El lenguaje visual es minimalista y actual. Blanco y madera como base. Vidrio en puntos clave para sumar tecnología y ligereza. La sensación final es de orden, calma y amplitud.
El frente operativo reúne almacenamiento a toda altura, superficie de trabajo y electrodomésticos empotrados con acabado en vidrio. Integramos una alacena acristalada que aligera el volumen y dialoga con los frentes de los equipos.
Frente a la pared situamos una isla blanca en mate. Funciona como apoyo para preparar y servir sin bloquear vistas hacia el jardín. Es una pieza discreta y clave, bien proporcionada y muy cómoda en el día a día.
Los gabinetes priorizan capacidad y orden. Interiores organizados, frentes lisos y herrajes discretos. Todo queda integrado y coherente con el carácter minimalista y tecnológico del proyecto.
Trabajamos la luz en capas. LED integradas en vitrinas y bajo mueble para la zona de trabajo. Focos generales para una iluminación uniforme. Extractor enrasado en techo sobre la placa para mantener el plano despejado.